JOJUTLA. El hostigamiento y la violencia contra las bases zapatistas es una constante en el estado de Chiapas, denunció el Bloque Popular Revolucionario, miembro de la otra campaña en este municipio.
Carlos Alberto Jiménez Valle, miembro de la agrupación, precisó que mediante grupos paramilitares, organizaciones civiles del gobierno o partidistas (del PRI y PRD), la violencia se desata constantemente en distintas zonas de aquella entidad y sólo disminuye la tensión y las agresiones físicas en donde se encuentran los medios de comunicación.
Como integrante de una comisión que viajó a Chiapas, relató que pudo constatar que “nuevamente las comunidades (de apoyo al Ejército Zapatista de Liberación Nacional) están siendo atacadas por organizaciones auspiciadas por el gobierno”.
En las comunidades zapatistas, de los cinco Caracoles, se “viven amenazas constantes, ha habido hasta macheteados, los niños sufren enfermedades, las mujeres tienen miedo todas las noches de que llegue la policía” o del arribo de grupos civiles auspiciados por el Estado, “los tienen hostigados a consecuencia de la contrainsurgencia que se está llevando en Chiapas”.
Consideró que pretenden “acabar” con dichas bases zapatistas “por eso mucha de la fuerza del Estado está puesta en ese lugar”, a fin de apoderarse de la riqueza nacional que existe en el estado.
En este sentido, agregó que agrupaciones como Organización Para la Defensa de los Derechos Indígenas y Campesinos, Unión de Ejidos de la Selva, Asociación Rural de Interés Colectivo, Organización de Caficultores de Ocosingo, Organización Proletaria de Emiliano Zapata, entre otras, son producto de los viejos grupos paramilitares, como Paz y Justicia y Los Chinchulines que ahora están apoyados totalmente por el Estado mexicano, a través de la Secretaría de la Reforma Agraria y la de la Defensa Nacional.
Jiménez Valle consideró imprescindible la solidaridad de los mexicanos, ante lo que acontece en el estado de Chiapas. Por ello, resaltó la importancia de “asumir el proyecto político que presenta el EZLN y a luchar por terminar el régimen capitalista, que al final es lo que mantiene situaciones como la de Chiapas en México y el mundo. Acabar con este sistema”.
En un comunicado, el Bloque Popular Revolucionario asevera que contrario a lo que afirma Juan José Sabines Guerrero, gobernador de Chiapas, “las comunidades zapatistas continúan sufriendo despojos, desalojos, hostigamiento militar y paramilitar, asesinatos, torturas, etcétera, como parte de una estrategia de contrainsurgencia que pretende acabar con el EZLN y así terminar con la rebelión nacional anticapitalista que comienza a levantarse desde las ruinas que ha dejado la globalización neoliberal”. |