Es más, con su boleta en la mano regresó al interior del penal para mostrársela a los compañeros que aún continúan en lucha, en huelga de hambre. No abandonó la cárcel hasta la mañana siguiente. Los 36 presos políticos que se unieron a Zacario tanto en El Amate como en los penales de San Cristóbal de las Casas y Playas de Catazajá, continuarán a pesar de que el gobierno asegura que van a revisar sus expedientes y a pesar de la liberación de Zacario. No confían y convocan a todas las organizaciones que han estado apoyándolos, y a las que se puedan sumar, a movilizarse.
El martes, Zacario llegaba a San Cristóbal de las Casas. Agotado y débil, entero y firme a la vez. La suya fue una decisión que tomó después de ser muy meditada, que estuvo preparando durante meses para poderla llevar a cabo. Por eso se mantuvo más de un mes. Sin la atención médica por parte del equipo de El Amate, que lo conminaban a comer. Con la presión del grupo Lobo, los guardias especiales que hostigan a los huelguistas, que los presionan psicológicamente, por ejemplo tentándolos con comida, para que desistan de la acción.
Zacario desmintió la noticia publicada en el periódico Cuarto Poder (que publicaba en su portada una foto de él comiendo y la atribuía a antes de su puesta en libertad); agradeció todo el apoyo que ha recibido hasta ahora, del Pueblo Creyente al que pertenece y de todas las personas y organizaciones que lo han ido a visitar y que han estado con él también afuera. Pero sobre todo denunció la situación en que se encuentran todos los demás compañeros presos políticos, de quienes dijo que por ser luchadores sociales habían sido perseguidos; la mayor parte habían sido torturados, no habían contado con traductor y ni abogado habían tenido.
Los hermanos del Pueblo Creyente, quienes precisamente ayer volvieron a peregrinar una vez más al Amate, denunciaron las dificultades con que se encontraron a la hora de poder acceder al penal para visitar a los compañeros presos. Además, se prohibió la entrada de miel, que es lo único que pueden tomar.
Agradecieron sobre todo el esfuerzo de Zacario para demostrar que luchando sí se puede. “El Pueblo Creyente está con él y con todos los hermanos que siguen presos. Además no nos sentimos debilitados como pueblo creyente. Seguiremos exigiendo al gobierno a que deje en libertad a nuestros hermanos. Y no nos puede decir el gobierno que porque ya dejó en libertad al hermano Zacario ya vamos a quedar cruzados de brazos. Se ve muy difícil. Estaremos muy pendiente de los hermanos que quedaron dentro de la cárcel”.
Enrique y Pascual están encausados por el mismo delito (no cometido) que Zacario, el conocido como el de Tres Cruces. Los tres son miembros del Pueblo Creyente. Enrique y Pascual han estado acompañando la huelga de hambre con ayunos intermitentes. Si en una semana no salen, se unirán al ayuno indefinido. El Pueblo Creyente a su vez, además de las peregrinaciones, está considerando la posibilidad de realizar un plantón.
Según relataba el abogado el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas, en un primer momento se anunció la libertad de los tres encausados por el caso Tres Cruces. Pero ese día sólo le dieron la boleta de libertad a Zacario. El gobierno del estado no reconoce su responsabilidad y hay una preocupación de crear precedente con la liberación de los presos en huelga de hambre, cuando la postura ha de ser la de no esperar a que lleven esta acción que pone en riesgo su salud y su vida para tener que abrir la revisión de expedientes de presos con procesos injustos.
Tampoco es cierto que el único recurso que cabe en estos casos sea la de sentencia suspendida (según la cual se les considera a los encausados igualmente culpables); el desistimiento de la acción penal se puede hacer, como ha sido el caso de Zacario, de forma inmediata.
Y no es cierto, una vez más, que todos los presos sean de la administración anterior. Tres de ellos lo son de la actual que gobierna Sabines. Son Jesús López López; Javier Sánchez López, acusado por la OPPDIC y Rubén Jiménez Pablo, miembro del MOCRI. Jesús López López, por ejemplo, es integrante del Frente Tonalteco y adherente a la Otra Campaña, fue torturado (tiene en curso una demanda contra las autoridades responsables), le quemaron un pie con el radiador de un carro estando arraigado y, junto al resto de los 35 compañeros presos políticos en huelga de hambre, espera, como dijo Zacario que “se haga pronto la justicia verdadera que pedimos y por la que luchamos”. |